EL MIEDO A LO QUE NO CONOCEMOS

Claudia Barba

A veces tengo miedo de cosas que no entiendo. Miedo a lo nuevo, a lo que nunca he visto, a lo que no sé cómo va a salir. Creo que eso les pasa a muchas personas, aunque no lo digan. A veces el miedo no es a un monstruo o a la oscuridad, sino a cosas como cambiar de colegio, conocer a alguien nuevo o hacer algo por primera vez.
Nos gusta sentirnos seguros, saber lo que va a pasar. Pero la vida no siempre funciona así. Muchas veces no sabemos qué va a pasar mañana, ni cómo van a salir las cosas, y eso asusta. Porque cuando algo es desconocido, nuestra cabeza empieza a imaginarse lo peor, aunque a veces ni siquiera sea tan malo.
Desde que somos pequeños, nos enseñan a seguir reglas, a hacer las cosas como nos dicen. Pero casi nunca nos enseñan a no tener miedo cuando no sabemos algo. Nos dicen que equivocarse está mal, o que hay que tener todo claro. Y eso hace que tengamos más miedo todavía.
A veces el miedo no deja que hagamos cosas que podrían ser buenas. Como hablar con alguien nuevo, decir lo que pensamos, o intentar algo diferente. Es como una voz que nos dice “mejor no lo hagas”, y si la escuchamos todo el tiempo, dejamos de crecer, de aprender, de soñar.
Yo creo que tener miedo no es algo malo. Lo malo es dejar que el miedo nos controle. Aunque tengamos miedo hay que seguir adelante y hacer las cosas porque es la única manera de vencer al miedo. Porque muchas veces, lo desconocido no es tan terrible como pensamos. A veces es una oportunidad para aprender, para conocernos mejor, para descubrir cosas nuevas.
Si seguimos huyendo de lo que no conocemos, nunca vamos a saber lo que podríamos lograr. El miedo a lo desconocido se vence poco a poco, con curiosidad y con ganas. Como cuando abres una puerta que te da miedo, y descubres que no había nada tan feo detrás.
No se trata de no tener miedo. Se trata de no dejar que el miedo decida por nosotros.